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El oficio de Community Manager es relativamente nuevo dentro de la lista de profesiones que existen en el mundo moderno. Por ello, creemos conveniente darte una guía sobre las mejores prácticas a tener en cuenta en caso de que desees dedicarte a ser el manejador de redes sociales de cualquier negocio: propio o de terceros.

En un entorno cada vez más competitivo, se trata de algunas pautas básicas que todo community manager debe seguir para garantizar el éxito de su marca en las redes sociales.

1.- Un buen community manager protege la reputación de su marca

El community manager, además de ser ese personaje medio hipster que postea de vez en cuando en la cuenta de determinada empresa o emprendimiento. También es un profesional que hace las veces de un relacionista público, pero en versión digital.

Su interacción con el público será la primera impresión que muchos recibirán al acercarse a esa marca. Por ello, quienes se adentren en este interesante tema de gestionar el entorno 2.0 de un negocio, deben tomarse el tiempo para conocer al detalle todos sus procesos, destacar sus ventajas y aprender a manejar las debilidades. Todo con el fin de garantizar una buena reputación y, por consiguiente, un aumento en la captación de potenciales clientes.

Cada día, más empresas apuestan por la figura de embajadores de marca para promocionar sus productos o servicios. La razón de esto es que el consumidor desea un contacto más humano, una cara menos fría que la de un departamento de atención al cliente. Entonces, quién mejor que el community manager para ser este enlace entre los clientes y la organización, para ser ese guardián que se encargará de mostrar la mejor cara ante el público.

2.- Mídelo todo: El community manager sabe que las métricas son sus aliadas

Mide y vencerás… diríamos parafraseando ese viejo adagio acuñado por Maquiavelo. La gran ventaja de la era digital, es que un community manager puede obtener con precisión de cirujano, todos los valores relacionados con sus cuentas de redes sociales: edad, sexo, horas de mayor audiencia, días más favorables, seguidores más fieles y toda una extensa gama de parámetros cuantificables que lo ayudarán a orientar su estrategia de marketing digital.

Las métricas te ayudan a orientar tus acciones, pues te ofrecen información privilegiada para la toma de decisiones. Estos numeritos pueden hacer  la diferencia para una campaña en redes sociales. Herramientas como https://websta.me/ pueden ser de mucha utilidad para elaborar tus informes.

3.- Todo manejador de redes sociales sabe que debe privilegiar la interacción por encima de los likes

La época de perseguir likes quedó en el pasado. Desde junio de 2016, Instagram adoptó un algoritmo similar al de su hermano mayor: Facebook, al suprimir el orden cronológico de las publicaciones y sustituirlo por una fórmula que privilegia la interacción general del usuario, por encima de los likes.

Entender esto es vital para un community manager que desee obtener una mayor visibilidad de sus marcas en las redes sociales. También para comprender la dinámica de la viralización. Mientras más “compartible” sea tu información, mayor la posibilidad de que perviva en las pantallas de tus instagrammers.

4.- Si lo construyes, ellos vendrán: El community manager debe crear contenido de calidad

Armar una cuenta vigorosa y con personalidad es un trabajo duro. Los usuarios de las redes sociales necesitan de un community manager que atienda su demanda de generar contenidos que informen, entretengan y generen una conexión emocional tan grande, que los invite a quedarse.

Para ello es importante contratar personal debidamente calificado, comprometido y sobre todo: creativo. Un equipo de personas que se avoquen de forma expedita a construir publicaciones que identifiquen tu marca.

5.- La paciencia y la constancia son la mejor arma de todo manejador de redes sociales

Toda estrategia digital requiere de un adecuado periodo de maduración y desarrollo. Es tarea del community manager hacerle entender esto a los clientes, pues la creación de una comunidad orgánica es una labor que requiere paciencia y constancia.

Las empresas deben tener una presencia permanente en sus cuentas; más allá de las fórmulas mágicas, es necesario publicar de forma asertiva para asegurarnos de que el público sea fiel a nuestra marca. Sin caer en el spam, se deben evitar los baches en la programación.

6.- en lugar de buscar seguidores, apuesta por crear una comunidad

La gran diferencia entre el marketing tradicional y el marketing digital, estriba en que el primero dividía a los consumidores en segmentos socioeconómicos (A,B, C y D), mientras que la era digital le ha dado mayor relevancia a los nichos, a esas comunidades específicas que se agrupan en torno a intereses determinados (coffe lovers, motociclistas, foodies, etc.).

El buen community manager debe hacerse la idea de que trabaja para un público que sabe lo que quiere y que además tiene patrones comunes de consumo. Estudiar esto es determinante para la gestión efectiva de la marca, sin olvidar que, a diferencia de la época pre-Internet, ahora el consumidor tiene un rol más protagónico e interactivo. Incluso muchos autores hablan de “prosumidor”, para referirse a esa nueva generación de clientes que no se conforman con ser espectadores pasivos frente a las grandes corporaciones.

7.- Todo community manager sabe que el video es cada vez más importante

Para el año 2019, se estima que el video represente 80% del tráfico de toda la Web. Actualmente ocupa 51% de esa torta. Esto nos da una idea del lugar que deben ocupar los formatos audiovisuales en la programación que desarrolla un community manager.

Esta tendencia obedece a que Instagram y, por decantación Facebook, privilegian la publicación de videos, muy por encima del texto y las fotografías. Esta política de contenidos, se vio exacerbada por la evidente rivalidad entre el gigante de Zuckerberg y la ya muy disminuida Snapchat.

8.- Un error en el manejo de la opinión pública puede destruir una marca

Son incontables los ejemplos en los cuales un error en las redes sociales le puede costar caro a una marca. Tal es el caso tristemente célebre de Nesltlé México, cuando en 2014 su community manager publicó “a los de Ayotzinapa les dieron Crunch”, a propósito de una masacre ocurrida en esa localidad mexicana, en la cual resultaron asesinados 43 estudiantes.

La moraleja es que debemos manejar con mucho tacto las redes sociales de una marca y esto no significa ser en extremo conservadores, sino evaluar muy bien lo que vamos a escribir y evitar el uso de mensajes discriminatorios que menoscaben los principios y valores de tu comunidad.

9.- El manejador de redes sociales es un estudiante permanente

Si la educación formal en su comunidad aún no está adaptada a estos tiempos vertiginosos de la era digital, el community manager debe echar mano de tutoriales, webinars y páginas de e-learning para  mantenerse actualizado en el cambiante mundo de las redes sociales.

Con una frecuencia asombrosa, las principales plataformas de social media actualizan sus apps para ofrecer nuevas prestaciones y al mismo tiempo adaptarse a las exigencias del mercado. Es un mundo totalmente orgánico que crece y evoluciona sin detenerse un instante.

10.- El tiempo vale oro: Todo buen community manager se vale de excelentes herramientas para programar sus contenidos

Existen en el mercado diversas herramientas con las cuales un community manager puede realizar sus tareas de manera más efectiva y precisa. Plataformas que facilitan el trabajo de “carpintería” y dejan más tiempo para la labor creativa.

Tal es el caso de Postealo.io, un servicio web que humaniza tu cuenta de instagram y te brinda la posibilidad de realizar de forma automática, tareas como: seguir, dejar de seguir, realizar comentarios y likes a ubicaciones, etiquetas y cuentas específicas. Si eres community manager o manejas las redes sociales de tu emprendimiento, te invitamos a probarlo y descubrir una forma inteligente de postear.